A diez años de la reforma

¿Verdad o Reto?

Este año se cumplen diez años de la Reforma Penal en México, si en 2016 se cumplió el plazo para la implementación del Nuevo Sistema de Justicia Penal, este año debería ser parte de la etapa de su consolidación. Sin embargo, ¿cuál es el avance real de la implementación del sistema en el país?
CIDAC en su informe 2016 mostró que gran parte del financiamiento que los estados habían recibido para poner en marcha el NSJP fue utilizado para “Tecnologías de la Información”, cabe mencionar que también se destinó recurso para la capacitación de servidoras y servidores públicos. Y aunque el estado parece estar cumpliendo con su parte, debemos preguntarnos: ¿cuál es la contribución de las universidades al NSJP? ¿Existe un compromiso real por parte de las instituciones educativas para contribuir a la puesta en marcha del sistema de justicia? ¿O nos enfrentamos a actitudes perversas e irresponsables que contribuyen a mantener la desinformación?
La Universidad es el espacio público por excelencia, en ella se llevan a cabo las discusiones, las ideologías y movimientos sociales se gestan y/o germinan gracias a la reflexión y la discusión que se da en los espacios públicos. Las transformaciones sociales pasan, necesariamente, por la juventud y su ímpetu revolucionario y propositivo.
En este sentido es necesario apuntar que en informes anteriores CIDAC había mencionado que deberían pasar por lo menos veinte años antes de que pudiésemos ver un Sistema de Justicia funcional y eficiente, es decir, requerimos un cambio generacional antes de poder acceder a todas las ventajas y virtudes del NSJP.
Por ello es importante formar jóvenes comprometidos y capacitados, que conozcan y estén conscientes de la responsabilidad que recae en ellos, al pertenecer a las generaciones que tienen la oportunidad de transformar el país. Siendo los jóvenes la población preponderante dentro de las universidades, es responsabilidad de estas contribuir a la formación de la juventud, refiriéndonos al NSJP, formar abogados capaces que conozcan y contribuyan a fortalecer el sistema de justicia del país.
Sistema por demás golpeado, cuyas deficiencias se evidencian día con día a través de las diversas notas que aparecen en los medios de comunicación. Por si fuera poco, personas que deberían facilitar el tránsito en la consolidación del NSJP, se resisten a cambiar y confían (aunque sin fundamentos) en que el sistema volverá a ser lo de antes. Cosa que… no sucederá. Por lo cual se hace necesario actualizar los planes curriculares y convertir a las universidades en verdaderos espacios de enseñanza aprendizaje.
Sin embargo, me pregunto ¿están todas las universidades comprometidas con la formación integral de los futuros abogados? ¿Están formando buenos abogados? ¿Qué papel juega la ética en el plan de estudios? ¿Enseñan ética? ¿Se esfuerzan por preparar a sus alumnos para los retos que enfrentarán en el Nuevo Sistema? ¿O se resisten a transitar hacía el sistema oral? ¿Y los profesores? ¿Se han preocupado por capacitarse? ¿Se actualizan? ¿Litigan? ¿Conocen el NSJP? ¿Cuántos de ellos son opositores del NSJP? ¿Cómo pueden profesores que se oponen al sistema, formar a los jóvenes?
¿Qué o quién nos garantiza que las personas que están formando a los jóvenes abogados y abogadas del mañana, están listos para ayudarlos? ¿Quién o qué nos garantiza que los egresados conocen el funcionamiento del NSJP? ¿Cuántos han terminado de formarse en Diplomados, Seminarios, Doctorados y Maestrías que tienen que pagar porque las universidades de las que egresan se resisten a transitar hacía modelos educativos y planes de estudio eficientes?
Esta reflexión surge después de varios días visitando universidades en el país, donde los enfrentamientos están a la orden del día, mientras algunos profesores se esfuerzan por prepararse, otros se resisten a cambiar, obligando a los alumnos a “ajustarse” a prácticas obsoletas.
La tiranía que se manifiesta en el aula, debería resultar vergonzosa para todo aquel que se llame Profesor. Formar a la juventud, es parte fundamental de la construcción del país, es una tarea por demás noble, una responsabilidad ¡enorme!, pero… ¿están las universidades comprometidas con esta labor? ¿o permiten que los beneficios económicos se alcen por encima de los beneficios éticos y morales?
Y… Oaxaca, muy bonito el evento con el representante de la PGR y el Gobernador, a diez años de la reforma pero… ¿Y la justicia? ¿Y los servidores altamente calificados? ¿Y los Centros de Justicia? ¿Y el dinero?